Nuestro organismo funciona por medio de una serie de aparatos y sistemas vinculados unos con otros. El sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmunológico están interconectados e intercomunicados por medio de los neurotransmisores, las hormonas, los neuropéptidos y las citoquinas. Ya hablamos en una entrada anterior de los neurotransmisores y los neuropéptidos que forman parte del sistema nervioso.
Las citoquinas se producen en el sistema inmune. Son proteínas que controlan el crecimiento y la actividad de las células del sistema inmunológico y las células sanguíneas. Son las responsables de la comunicación intercelular. Cuando se liberan le envían una señal al sistema inmune para que se active. Son muy importantes para atacar una infección por ejemplo; pero es importante que se desactiven cuando ya cumplieron su función para no mantener encendida la inflamación crónica de bajo grado.
Las hormonas se producen en el sistema endocrino y tienen unas características específicas; como por ejemplo, el poder viajar por el cuerpo en el torrente sanguíneo. Funcionan como un medio de transporte de información; se les conocen como los mensajeros químicos del organismo. Tienen una acción amplia ya que controlan una extensa gama de funciones en el organismo.
Algunas de las hormonas más importantes, que tiene un gran impacto en el autismo, son la oxitocina, la melatonina y el cortisol.
La oxitocina además de ser una hormona, cumple la función de neurotransmisor y es directamente responsable del apego entre los seres humanos. También tiene impacto con la felicidad, el sentimiento maternal/paternal y al conducta sexual. Contribuye a modular el estado de ánimo y las relaciones sociales entre las personas. Es una hormona fundamental en el parto y la lactancia materna. Se libera en el hipotálamo.
La melatonina es una hormona que tiene un papel fundamental para conciliar el sueño, en el clico menstrual y la fertilidad. También tiene un gran efecto antioxidante y ayuda a prevenir la neuroinflamación y las enfermedades degenerativas. Algunos de los beneficios de la melatonina en el cuerpo son regular las células del sistema nervioso, mejorar la calidad de los óvulos, frenar la producción celular anormal, controlar la inflamación, el antienvejecimiento, apoyar un sueño profundo y neutralizar los radicales libres. Las personas con autismo suelen tener deficiencia de melatonina e incluso tener altos índices en el día y bajos por la noche con la disfunción que esto genera.
El cortisol es una hormona liberada por el organismo en momentos de estrés. Una de sus funciones es prevenir la liberación de las citoquinas; de las que hablamos antes. El cortisol genera varias alteraciones en el cuerpo: incrementa los triglicéridos y el colesterol en la sangre, incrementa el ácido gástrico, genera pérdida de magnesio y potasio, disminuye la actividad de las hormonas sexuales e incluso puede generar pérdida del autocontrol. El cortisol podría parecer malo pero cumple con una función puntual importante que nos ha ayudado a permanecer y evolucionar como especie; ya que activa la reacción de lucha o huída ante un depredador por ejemplo. El problema es que el estrés permanente en el que vivimos hoy genera que se libere cortisol de manera constante y crónica. Las personas con autismo viven bajo grandes cargas de estrés fisiológico (falta de integración sensorial por ejemplo) y psicológico (sobre carga académica, terapéutica, social) . Sucede lo mismo con la inflamación, de la que hablamos en otra entrada, es totalmente necesaria y útil; el problema es que se mantenga en el tiempo y genere un problema crónico.
Todo en el organismo está conectado y todo cumple una función puntual.
Como todo está conectado; muchas de estas alteraciones tienen su origen en alteraciones gastrointestinales, metabólicas, etc. Por ejemplo, si existe permeabilidad intestinal entran al torrente sanguíneo partículas y patógenos que activan al sistema inmune, si existe desnutrición y problemas de absorción en el intestino no se producen adecuadamente los neurotransmisores, si los niveles de cortisol son elevados permanentemente el cuerpo y el cerebro no se logra un estado de reparación y limpieza profunda durante el sueño.
Somos un todo interconectado, por eso es importante que cada parte del sistema funcione adecuadamente. Se dice fácil, pero cuando menos en el caso de Luciano, ha sido un proceso en el que seguimos caminando, buscando, trabajando. Todo impacta, todo suma para aumentar la disfunción o buscar la salud.