Hace mucho tiempo que creo que “somos lo que comemos”, pero cuando empezamos a incorporar la nutrición dentro del abordaje de Luciano, comencé a entender realmente lo que significaba. Es un tema del que no he dejado de aprender y sorprenderme.
Solemos pensar que comer es igual a nutrirnos y que es un acto sencillo; sin embargo, he ido aprendiendo que realmente es toda una ciencia y que influye de manera significativa en la salud y la conducta de las personas. En algunos casos, como las personas dentro del espectro autista, mucho más. Las personas con autismo sueles tener una serie de disfunciones gastrointestinales, metabólicas, sensoriales, endocrinas e inmunológicas.
Pero, ¿qué es la nutrición?
“Es el proceso biológico en el que se procesan y asimilan los alimentos y nutrientes, incluidos los líquidos, necesarios para el adecuado funcionamiento del organismo, el crecimiento, desarrollo, reparación y mantenimiento de las funciones vitales.” Dr. Julio Salazar – Posgrado TEA Enfoque Integrador.
Y aquí empieza parte de la complejidad. El plan de alimentación debería ser siempre personalizado; pues cada uno de nosotros tiene requerimientos distintos y particulares dependiendo de su edad, actividades, estilo de vida, estado de salud, etc.
En el caso de Luciano, por ejemplo, descubrimos que estaba presentando un montón de intolerancias alimenticias; que obviamente desconocíamos. Algunos de los alimentos a los que su sistema estaba reaccionando eran al huevo, al aguacate, a la caseína de los lácteos y al gluten del trigo; entre otros. Todo esto lo descubrimos hasta que realizamos el estudio de intolerancias alimenticias. Esto, aunado a sus problemas gastrointestinales, requirieron un plan de alimentación en el que se retiraron muchos de los alimentos que comía y se añadieron algunos que no consumíamos. Necesité aprender una nueva manera de cocinar; un reto que fue complicado, principalmente para él, pero que ha valido la la pena desde el primer momento.
Cada organismo es distinto y reacciona de manera diferente. Hay verduras que son sanas y súper nutritivas pero que para algunas personas pueden ser perjudiciales por tener intolerancia, por aumentar los niveles de algún marcador o por alimentar hongos, patógenos o levaduras que se encuentren elevados en el organismo.
Por múltiples factores como la calidad de los alimentos que se cultivan hoy en día o la manera de alimentación moderna, la mayoría de las personas tenemos deficiencias de vitaminas y minerales. Si a esto le sumas los problemas biológicos que padecen las personas que se encuentran dentro del espectro autista, el tema de la digestión y la absorción; se ven mucho más comprometidos. Suelen tener deficiencias nutricionales importantes que impactan muchas áreas.
“Somos lo que comemos, digerimos, aprovechamos y cómo lo desechamos. El combustible que le demos al cuerpo es decisivo. Sin una adecuada alimentación, correctamente digerida y absorbida no se pueden producir los neurotransmisores cerebrales de manera equilibrada”. Dr. Julio Salazar – Posgrado TEA Enfoque Integrador.
Existen múltiples estudios que muestran que cuando una persona tiene pobres niveles de nutrición y deficiencias nutricionales se generan problemas biológicos y de conducta. En las personas con trastornos del neurodesarrollo, como el autismo, esto aumenta considerablemente. Áreas como el sueño, la atención, el aprendizaje, el estado de ánimo y el nivel de actividad se ven impactados.
“Los niños dentro del espectro autista son más propensos a tener problemas de alimentación asociados a dificultades gastrointestinales y sensoriales, que generan problemas de conducta derivados del dolor y el malestar.” Nutricionista Mercedes Benadivas -Webinar Nutrición y Autismo.
“Es importante recordar que ingesta no es igual a absorción y en el caso de las personas con autismo esto se relaciona con el tema biológico y médico al existir problemas gastrointestinales, de digestión, absorción y excreción.” Nutricionista María Luz Sanz -Posgrado TEA Enfoque Integrador.
Este punto también es complicado porque es muy complejo definir el estado nutricional de la persona sin estudios clínicos donde se detecten los niveles reales que el organismo tiene, por ejemplo, de vitaminas y minerales. Del mismo modo, se necesita del ojo experto que sepa asignar un correcto plan de alimentación y suplementación. De lo contrario, se arrastran este tipo de deficiencias por años y esto genera desajustes orgánicos con su implicación en la conducta, el sueño, el estado de ánimo y el aprendizaje. Puedes estar siguiendo el plan perfecto para tu hijo, pero si no se sana el intestino y se trata la raíz del problema para que realmente absorba los nutrientes, no funciona.
“Es a través de la adecuada nutrición que comenzarán a nutrir su cerebro”. Nutricionista Mercedes Benavidas – Webinar Nutrición y Autismo.
Es impresionante como ante la deficiencia de alguna vitamina y con la suplementación adecuada, puedes notar cambios tan radicales como que tu hijo haga mucho más contacto visual, hable más, tenga más atención. Esto lo hemos visto con Luciano. Nadie nos lo platicó, ha sido real. También hemos tenido que hacer ajustes en algunos momentos porque alguna vitamina, aunque le haga bien, no la metila correctamente y le genera irritabilidad. O que el exceso de algún mineral le genere alguna alteración y tener que suspenderlo o ajustarlo. Por eso cada cosa debe ser personalizada y supervisada por un especialista. Eso sí, quien se da cuenta de estos cambios, al conocer mejor que nadie a tu hijo, eres tú. Para que el especialista sepa cómo abordar a tu hijo de la mejor manera; uno como mamá o papá debe darle la mayor información que pueda. Uno se va volviendo un experto en leer a su hijo y en notar cualquier cambio… que siempre comunican algo.
“La nutrición en la infancia es un predictor importantísimo de la salud y calidad de vida”. Nutricionista María Luz Sanz – Posgrado TEA Enfoque Integrador.
La nutrición, a mi parecer, es un pilar fundamental en el abordaje del autismo.
La verdad, el cambio en Luciano a partir de que se inició el tratamiento nutricional, ha sido enorme. La alimentación no entró en la ecuación hasta los 6 años. Perdimos otros 2 años después del diagnóstico por no contar con especialistas actualizados que reconocieran la importancia trascendental que tiene la nutrición en la inflamación del organismo y el cerebro, en la conducta, el estado de ánimo, en la salud… en su vida.
Deseo, de todo corazón, que lo que estamos compartiendo ayude a que otros chiquitos no pierdan tiempo.