Nutrición

El tema de la alimentación es fundamental. No se trata de que con una dieta “se cure el autismo”; sino de que es importantísimo qué, con qué, cómo, cuándo come. Eliminar alimentos que lo inflamen, le generen permeabilidad intestinal, que lo alteren, que alimenten hongos y bacterias. También se trata de qué agregar; pues hay que nutrirlo, en muchos casos las personas con TEA tienen deficiencias nutrimentales. Está ampliamente estudiado y documentado el efecto que tiene la alimentación con el sueño, la conducta, los problemas gastrointestinales que suelen padecer. Igualmente, la relación intestino-cerebro está totalmente demostrada. No es que haya una dieta única para todos (aunque existen algunas cosas que sin duda nos afectan a todos, como el consumo del azúcar) sino que se tiene que ajustar e implementar de manera personalizada; dependiendo de las condiciones y requerimientos de cada quien. Una verdura que es totalmente saludable puede ser maravillosa para muchos pero, para otros con intolerancias por ejemplo, puede ser terrible. Lo mismo pasa con los suplementos. La mayoría de las personas que cursan con el diagnóstico de autismo tienen deficiencias de minerales, vitaminas y aminoácidos. La calidad, tipo, dosis y momento en el que se utilizan son muy importantes y deben ser determinados por un especialista con experiencia en el tema. Cuando se integra el pilar de la nutrición en el tratamiento de la sintomatología del TEA la mejoría es impresionante.