¡Hola! Soy Mariana, mamá de un niño maravilloso… Luciano.

En febrero de 2013 nació Luciano, y con él, un nuevo y desconocido mundo. Un amor y una entrega incomparables. Una vida distinta llena de primeras veces, de aprendizajes, de babear con cada cosa que hacía… y también agotadora.

Como buenos padres primerizos no teníamos la menor idea de nada. Habíamos planeado el embarazo con un año de anticipación, tomado un curso de parto humanizado, crianza respetuosa… a la hora de la hora, tu bebé llega a ser tu verdadero maestro en todos sentidos. Te das cuenta, que de la teoría a la práctica, hay un mundo de diferencia. Aunque los expertos te digan que para amamantarlo se debe acomodar de cierta manera, a ese pequeñito le gusta de otra; que se debe bañar así, pero resulta que a tu bebé esa forma no le gusta, que ustedes se “acoplan” a su manera. Y no estoy diciendo que los cursos y la preparación no sirvan; ¡al contrario, sirven un montón! pero en el camino hay que irse ajustando y recorriendo la vida con nuestro toque individual, personal y único.

Un par de meses antes de cumplir 4 años nos dieron el diagnóstico de que Luciano estaba dentro del espectro autista. En ese instante iniciamos un recorrido (diría que más bien una carrera) para apoyarlo y brindarle todo lo que pudiéramos para que desarrollara su máximo potencial y fuese lo más independiente y autosuficiente posible.

Desde entonces hemos pasado por un camino empedrado lleno de bifurcaciones. Luciano ha avanzado mucho, nos han funcionado muchas cosas, otras no, hemos conocido personas maravillosas, hemos tenido experiencias increíbles, ha habido momentos super difíciles y hemos descubierto lo fuertes que somos y las cosas de las que somos capaces… cosas que ni nos imaginábamos. El autismo nos ha mostrado lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Bueno, creo que eso viene en sí con la paternidad y la crianza.

Después de un tiempo de tenerlo en la cabeza, decidí formar este espacio para compartir lo que hemos aprendido, lo que nos ha funcionado, las personas que nos han ayudado; esperando que esto pueda servir a otros chiquitos y a otras familias a ganar tiempo… a acortar el camino. Siempre teniendo claro, que es mi experiencia personal como mamá y, que al tratarse de un espectro, cada caso es único. Siendo siempre responsable y cuidadosa de la información compartida, de la mano de expertos autorizados en el tema.

Deseo, de todo corazón, poder servir, acompañar, inspirar y mejorar (aunque sea un poquito) la vida de estos niños y sus padres. Poder ser un vínculo con especialistas humanos que pueden hacer la diferencia en su calidad de vida y en su salud. Que sea un espacio donde puedan encontrar recursos e información científica y actualizada, recetas y opciones para un estilo de vida que les ayude a estar mejor, bibliografía; en fin, compartir lo que me hubiese gustado saber y haber encontrado desde el inicio del camino. 

Espero que podamos formar una comunidad para seguir avanzando con la empatía, trasparencia y cariño que, aún sin conocernos, nos da el ser compañeros en el viaje que el reto del autismo de nuestros hijos implica.


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