

A mi parecer, y por el camino que hemos recorrido, para poder mejorar la salud y la vida de una persona que se encuentra dentro del espectro autista, hay que rodearse de un grupo de especialistas actualizados y comprometidos con la causa. La diferencia que se dio en el desarrollo de Luciano, una vez que llegamos a especialistas con mucha experiencia en la práctica con niños dentro del espectro y sus distintas afectaciones, fue notoria. No ha sido una línea recta, han habido subidas y bajadas, hemos ido cambiando o agregando especialistas, investigando, ajustado, se ha ido buscando y tratado más y más profundo. Seguimos en el camino y esto es importante, porque aunque quisiéramos que esto fuese más rápido y contundente, es un proceso que implica orden, tiempo, tratar una cosa para poder empezar una más profunda y compleja, ver cómo reacciona al tratamiento. Es una carrera de resistencia; no de velocidad. Es un esfuerzo y trabajo en muchas áreas y se requiere tiempo, dedicación, dinero, investigación, acompañamiento, paciencia y amor; pero cuando notas el cambio en su mirada, mayor conexión, la reducción de alteraciones y crisis, el aumento en su atención y mayor bienestar general en tu hijo… ¡vale toda la pena! Los tres pilares fundaméntales me parecen: Intervención médica, intervención nutricional e intervención terapéutica. Trataremos el tema nutricional, de suplementos y recetas por separado.